La campaña de odio contra el Real Madrid en la figura de su entrenador ha alcanzado unas cotas de infamia insoportables que están dañando seriamente al madridismo porque hemos llegado al absurdo de que una gran parte de la afición sigue los dictados y consignas de periodistas reconocidos por su furioso antimadridismo, a los que han otorgado la condición de defensores del señorío, imagen y esencias del Madrid. El club no parece estar por la labor de plantar cara a este acoso sistemático, pero los aficionados si tenemos algunas vías de defendernos de la prensa que pretende tomar por la fuerza el control del club, unas vías que se pueden resumir en dos palabras: SIN PERDÓN. El cambio de rumbo en la política de comunicación del Real Madrid escenificado con la comida de Navidad y las comparecencias de jugadores en rueda de prensa, lejos de aliviar la tensión entre los medios y el club de la que hablaba Florentino Pérez, ha desembocado en el mayor ataque mediático que ha sufrido...