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El equipo de todos

En cuanto se habla de listas que tengan relación con popularidad de equipos de fútbol, el Real Madrid aparece siempre en cabeza. Es una de las marcas deportivas más conocidas y valoradas en el mundo y, lo más importante, lo lleva siendo desde hace más de medio siglo, tanto en épocas en que se encadenan títulos como en las de sequía. Esta universalidad del Real Madrid es reconocida en todo el mundo menos, curiosamente, en España, donde el régimen federativo lleva décadas enfrentado al club (salvo un breve paréntesis con Ramón Calderón en la presidencia), mientras que la prensa agota sus halagos entre la supuesta excelencia futbolística del Barcelona y la enternecedora resistencia ante el poderoso vecino del Atleti, dejando para el Real Madrid nada más que cizaña, desprecio e infravaloración de cualquier mérito que pudiera merecer. Gol de Ramos en Lisboa en el 92.48 Contra este Atleti volvemos a jugar una Final de la Champions League dos años después de la de Lisboa y la prensa vue...

El Barcelona y los complejos

Cada día es más difícil distinguir donde termina el Fútbol Club Barcelona y donde empieza el partido político. Desde que se autoproclamaron "más que un club" ha sido así, el Barcelona se ha asignado un plus que no es otra cosa que la representación del nacionalismo catalán. Ya lo dijo Jordi Pujol: "Como no nos dejan tener selecciones, el Barsa representa los valores del catalanismo..." y bla, bla, bla, todo para justificar la pasta que les entregaba la Generalidad presidida por él, igual que se la entrega la actual. Desde entonces, tal como hace un político catalán cuando le pillan con las manos en algún saco de billetes de quinientos camino de Andorra, cada vez que alguien reprocha algo al Barcelona sus dirigentes y el "entorno" se envuelven en la bandera regional y proclaman que se está agraviando a Cataluña, con lo que el incauto que osó reclamar lo más mínimo al club queda estigmatizado como "facha" e integrante de la "caverna". ...

La ley del silencio

Ayer, tras el enésimo partido en que el Barcelona está pasando apuros y el colegiado de turno acude al rescate dejando al rival con diez, me pregunté si esta vez el entrenador o alguien del Betis saldría a protestar. Pregunta retórica porque conozco la respuesta de antemano: Aquí te pueden robar un partido concediendo goles ilegales al rival y pitándote penaltis de risa que, si es contra el FCB, los jugadores, técnicos y directivos del equipo contrario cerrarán la boca resignados ante su desgracia, como hizo la semana anterior Abelardo ante uno de los arbitrajes más escandalosos que se le recuerdan a Clos Gómez, lo que ya es mucho decir. Curiosamente el técnico gijonés no hace ni dos meses que estalló en rueda de prensa clamando "nos han robado, me da igual que me metan cincuenta partidos" por un gol anulado y un penalty dudoso en contra. Pero claro, fue ante el Granada; ante el Barcelona, silencio. Y uno se pregunta: ¿Por qué? y claro, acaba recordando a Mourinho. Y precis...

"Hacer limpia"

Soy uno de esos madridistas que no odia al Real Madrid, ni a sus jugadores, ni a cualquiera que de una forma u otra represente al club. Supongo que habrá muchos como yo, pero debemos ser muy poco ruidosos y se nos oye menos que los que piden cabezas de protagonistas con un ansia que ni George R. R. Martin, por lo que hay veces que creo que soy un bicho raro. Porque el caso es que tampoco soy oficialista, de hecho se me bloquea mucho en Twitter en el entorno primaveral y alrededores. Vamos, que ni odio a los jugadores (de hecho quiero a algunos) ni trago con la infabilidad de FloPer. Desde que tengo uso de razón sólo he deseado no volver a ver con la camiseta del Real Madrid a tres jugadores: Martín Vázquez (y no sabía entonces que llegaría a convertirse en la víbora viperina que predica hoy un odio cerval contra el club que le dio todo), Casillas y Ramos. En ninguno de los casos fue por su rendimiento en el campo, sino por sus maniobras fuera. Ni Cristiano Ronaldo se libra de los q...

Hay que odiar más al Madrid

El problema del Madrid es que lo odiamos poco. Por eso no ganan títulos, porque los jugadores se tocan los cojones impunemente ya que no los odiamos lo suficiente. Este año sin ir más lejos, los tipos han estado pasando de todo y ahoran tienen la osadía de ganar al Barsa, encima en su campo en pleno homenaje a su gran ídolo que ganó 18 títulos como jugador (con el Ajax). Cuando se merecían ser humillados para que pudiéramos destriparlos con toda nuestra justa indignación, van los muy jetas, se ponen a correr y ganan pese al atraco arbitral de rigor. Menos mal que quedan Madridistas (con mayúsculas, ellos sí) que son inasequibles al desaliento y les sacan la piel a tiras, precisamente por demostrar que ganan cuando quieren. ¡Se creían ellos que se iban a escapar con una simple victoria en el campo del equipo más bla, bla, bla, del mundo!. Hay que odiar a Cristiano por meter sólo 355 goles con el Madrid Pero la culpa es nuestra. Hace dos años fuimos tan ingenuos que en lugar de peg...

Diez años de la "espantá"

Esta semana se cumplen 10 años de la dimisión de Florentino Pérez (27 de febrero de 2006) y se repiten muchas de las circunstancias que provocaron su salida. Si hace una década se iba diciendo que había maleducado a los jugadores, en esta segunda época ha vuelto a las andadas permitiendo que los intereses de figuras como Casillas o Ramos (por citar sólo los casos más sangrantes) se pusieran por delante de los del Real Madrid. Lo último ha sido lo de fichar a Benítez porque Ancelotti les consentía demasiado y a los pocos meses echarle precisamente porque no les da mimos y se enfurruñan. Florentino dimitió el 27 de febrero de 2006 Pero la principal coincidencia entre las dos etapas es el modelo económico y deportivo. Florentino contempla al Real Madrid desde una perspectiva global, como una multinacional que busca vender sus productos hasta en el último rincón del planeta. Su visión de negocio es parecida a la de la NBA donde las grandes estrellas priman sobre los equipos en los qu...

Elecciones RFEF: ¿Qué más quieres que te dé?

A muchos sorprende que el Barcelona lleve toda la temporada quejándose de los arbitrajes y montando numeritos como el de mandar a un abogado a denunciar que un falangista había presionado a un linier (anónimo, por supuesto) para que perjudicara al Barsa en un clásico. De nada sirve tener un balance de penaltis de 10 a favor y 0 en contra (el Madrid 5 a favor y 3 en contra), ser el equipo que menos tarjetas recibe pese a sus tácticas de acoso y presión a los árbitros o  llevar no sé cuantos goles metidos en fuera de juego. Todo esto no es suficiente, tanto directivos, técnico, jugadores y esbirros mediáticos claman indignados por el "maltrato arbitral". Ya digo que a mucha gente sorprende esta actitud, pero no es mi caso, primero porque el cinismo es el rasgo más acusado de la identidad barcelonista y segundo porque este año tocan elecciones en la RFEF y creo que ahí puede estar la explicación de esta campaña de presión barcelonista. Las elecciones de la RFEF se celebran el ...