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¿A cuánto va el kilo de periodista?

No creo que nadie se alarme si digo que el periodismo deportivo español está podrido. Sin embargo, después de años siguiendo de cerca las andanzas de los Segurola, Caridad, Roncero, Lama, etc, etc, etc. me sigo sorprendiendo ante la ruindad de estos personajes. Cada día tengo más claro que nada es casual, que los halagos a unos y las críticas a otros no vienen motivados por su criterio deportivo, ni siquiera por simpatías o enemistades. No, cada día tengo más claro que estos sujetos actúan por lo que otro de ellos particularmente miserable, Fernando Burgos, llama "intereses bastardos". Vamos, para no andarme con rodeos: Que cobran de ciertos jugadores, técnicos, clubes y entidades por hablar bien de ellos y atacan a los rivales de los que vienen a ser sus "clientes". Que John Carlin desencadene este fin de semana un ataque de lo más rastrero contra Cristiano Ronaldo por criticar el juego defensivo de Islandia, cuando eso lo lleva haciendo insistentemente durante t...

¡Quieto FloPer!

Que sí, que Keylor y Casemiro no son bonitos como un Beckham, que el aspecto del tico cuadra más con el escudo del Albacete como su compatriota Conejo y la jeta de Casemiro no es de llenar carpetas de quinceañeras mojabragas con su foto. Pero FloPer: ¡Ni se te ocurra cambiarlos por dos guapitos de cara de esos que Adidas está deseando que fiches para vender camisetas! Estos dos jugadores son quienes han dado al Real Madrid la seguridad atrás suficiente como para que sus estrellas puedan irse al ataque con confianza, no como cuando se tenían que meter bajo el larguero para intentar salvar el primer tiro del rival que fuera a puerta, que antes de Keylor solía ser gol. Keylor y Casemiro, dos jugadores claves en la Undécima Y lo digo porque FloPer se viene arriba cuando ganamos algo gordo y es capaz de liarla echando o dejando irse a jugadores fundamentales para el entrenador, como hizo tras la Décima con Di María, Diego López y Xabi Alonso. Y FloPer le hace ojitos a De Gea, un fichaj...

El equipo de todos

En cuanto se habla de listas que tengan relación con popularidad de equipos de fútbol, el Real Madrid aparece siempre en cabeza. Es una de las marcas deportivas más conocidas y valoradas en el mundo y, lo más importante, lo lleva siendo desde hace más de medio siglo, tanto en épocas en que se encadenan títulos como en las de sequía. Esta universalidad del Real Madrid es reconocida en todo el mundo menos, curiosamente, en España, donde el régimen federativo lleva décadas enfrentado al club (salvo un breve paréntesis con Ramón Calderón en la presidencia), mientras que la prensa agota sus halagos entre la supuesta excelencia futbolística del Barcelona y la enternecedora resistencia ante el poderoso vecino del Atleti, dejando para el Real Madrid nada más que cizaña, desprecio e infravaloración de cualquier mérito que pudiera merecer. Gol de Ramos en Lisboa en el 92.48 Contra este Atleti volvemos a jugar una Final de la Champions League dos años después de la de Lisboa y la prensa vue...

El Barcelona y los complejos

Cada día es más difícil distinguir donde termina el Fútbol Club Barcelona y donde empieza el partido político. Desde que se autoproclamaron "más que un club" ha sido así, el Barcelona se ha asignado un plus que no es otra cosa que la representación del nacionalismo catalán. Ya lo dijo Jordi Pujol: "Como no nos dejan tener selecciones, el Barsa representa los valores del catalanismo..." y bla, bla, bla, todo para justificar la pasta que les entregaba la Generalidad presidida por él, igual que se la entrega la actual. Desde entonces, tal como hace un político catalán cuando le pillan con las manos en algún saco de billetes de quinientos camino de Andorra, cada vez que alguien reprocha algo al Barcelona sus dirigentes y el "entorno" se envuelven en la bandera regional y proclaman que se está agraviando a Cataluña, con lo que el incauto que osó reclamar lo más mínimo al club queda estigmatizado como "facha" e integrante de la "caverna". ...

La ley del silencio

Ayer, tras el enésimo partido en que el Barcelona está pasando apuros y el colegiado de turno acude al rescate dejando al rival con diez, me pregunté si esta vez el entrenador o alguien del Betis saldría a protestar. Pregunta retórica porque conozco la respuesta de antemano: Aquí te pueden robar un partido concediendo goles ilegales al rival y pitándote penaltis de risa que, si es contra el FCB, los jugadores, técnicos y directivos del equipo contrario cerrarán la boca resignados ante su desgracia, como hizo la semana anterior Abelardo ante uno de los arbitrajes más escandalosos que se le recuerdan a Clos Gómez, lo que ya es mucho decir. Curiosamente el técnico gijonés no hace ni dos meses que estalló en rueda de prensa clamando "nos han robado, me da igual que me metan cincuenta partidos" por un gol anulado y un penalty dudoso en contra. Pero claro, fue ante el Granada; ante el Barcelona, silencio. Y uno se pregunta: ¿Por qué? y claro, acaba recordando a Mourinho. Y precis...

"Hacer limpia"

Soy uno de esos madridistas que no odia al Real Madrid, ni a sus jugadores, ni a cualquiera que de una forma u otra represente al club. Supongo que habrá muchos como yo, pero debemos ser muy poco ruidosos y se nos oye menos que los que piden cabezas de protagonistas con un ansia que ni George R. R. Martin, por lo que hay veces que creo que soy un bicho raro. Porque el caso es que tampoco soy oficialista, de hecho se me bloquea mucho en Twitter en el entorno primaveral y alrededores. Vamos, que ni odio a los jugadores (de hecho quiero a algunos) ni trago con la infabilidad de FloPer. Desde que tengo uso de razón sólo he deseado no volver a ver con la camiseta del Real Madrid a tres jugadores: Martín Vázquez (y no sabía entonces que llegaría a convertirse en la víbora viperina que predica hoy un odio cerval contra el club que le dio todo), Casillas y Ramos. En ninguno de los casos fue por su rendimiento en el campo, sino por sus maniobras fuera. Ni Cristiano Ronaldo se libra de los q...

Hay que odiar más al Madrid

El problema del Madrid es que lo odiamos poco. Por eso no ganan títulos, porque los jugadores se tocan los cojones impunemente ya que no los odiamos lo suficiente. Este año sin ir más lejos, los tipos han estado pasando de todo y ahoran tienen la osadía de ganar al Barsa, encima en su campo en pleno homenaje a su gran ídolo que ganó 18 títulos como jugador (con el Ajax). Cuando se merecían ser humillados para que pudiéramos destriparlos con toda nuestra justa indignación, van los muy jetas, se ponen a correr y ganan pese al atraco arbitral de rigor. Menos mal que quedan Madridistas (con mayúsculas, ellos sí) que son inasequibles al desaliento y les sacan la piel a tiras, precisamente por demostrar que ganan cuando quieren. ¡Se creían ellos que se iban a escapar con una simple victoria en el campo del equipo más bla, bla, bla, del mundo!. Hay que odiar a Cristiano por meter sólo 355 goles con el Madrid Pero la culpa es nuestra. Hace dos años fuimos tan ingenuos que en lugar de peg...