Ir al contenido principal

Entradas

El perdedor recalcitrante (Paco García Caridad)

Radio Marca es un proyecto fallido de dudoso futuro y el principal -sino único- responsable del rotundo fracaso de una emisora que tenía todo a su favor para triunfar, es su director Paco García Caridad y su nefasta gestión, como demuestran los datos que expondré seguidamente: En el gráfico se puede ver la evolución de los oyentes de Radio Marca desde la tercera oleada del EGM (Estudio General de Medios) de 2002, primera en la que aparece la emisora, y la segunda oleada de 2013, la más reciente. (Datos sacados del EGM) Desde su nacimiento en 2001  Marca no paraba de crecer: En 2004 superó los 100.000 oyentes, en 2005 los 200.000 y en 2006 pasó de 300.000. El salto a 400.000 le costó algo más, no llegó hasta 2009, pero en sólo un año más llegaban al medio millón de oyentes y todo parecía que el progreso sería ya imparable... pero ahí se frenó en seco el crecimiento: En la primera oleada de 2010 Radio Marca tenía los mismos oyentes que en la última publicada, la segunda de 20...

Me partiste el corazón

Echar a Casillas y renovar a Cristiano Ronaldo. Cuando empiece la temporada estos dos asuntos deberían estar resueltos para poder iniciar el nuevo proyecto sin herencias envenenadas ni presiones exteriores. Otro año de sospechas cada vez que salga una portada-basura, o con los rumores de que si han visto a un primo segundo de Cristiano buscando casa en Manchester, puede ser insoportable. Que el entrenador no pueda confiar en que lo que diga en el vestuario no esté al rato en las webs y en las radios, o que le pregunten a cada paso por la renovación de Cristiano es ponerle palos en las ruedas desde el principio. En septiembre ambos casos deberían estar solucionados y lo óptimo es: Cristiano IN, Casillas OUT. "Sé que fuiste tú, Fredo. Me partiste el corazón" La salida de Casillas es imprescindible para el club. Dicen que siempre ha habido topos para minimizar lo del portero, pero es mentira: Desde que los de Canal + (siempre PRISA) metieron el micrófono en el vestuario d...

El triunfo de los mediocres

El final de Mourinho en el Real Madrid me recuerda al de la película Amadeus de Milos Forman en la que un anciano y enloquecido Salieri, tras contar en confensión a un cura que él había matado al genio Mozart y relatar todas las artimañas y conspiraciones que había llevado a cabo para acabar con él, es llevado en silla de ruedas por los pasillos del manicomio y clama con los brazos en alto dirigiéndose a los locos: "Saludadme, soy el rey de los mediocres". En el Real Madrid cae el genio y no hace falta que ningún mediocre confiese las conspiraciones que han llevado a provocar su salida, la única diferencia es que aquí no hay un rey de los mediocres sino un reino cuyos súbditos son los que trabajan en ese subproducto que conocemos como prensa deportiva en nuestro país. Ignoro si Mourinho le dijo al subalterno Meana lo de "Yo soy un entrenador top y tú un periodista de mierda", no me creo nada de lo que dice la prensa deportiva y menos el inútil del "correvey...

El mourinhismo se queda

Durante los últimos tres años el madridismo ha asistido a un fenómeno hasta ahora desconocido para los que no llegamos a vivir la época de Santiago Bernabéu: Alguien del Real Madrid hablaba claro y sin tapujos en defensa del club. Nada de los circunloquios ingeniosos pero fatuos de Valdano, nada de la corrección política de Butragueño y menos aún de la exasperante reticencia de Pardeza a denunciar cualquier atropello contra el Madrid (nunca olvidaré cuando, viendo la agresión de David Navarro a Cristiano, dijo que el levantinista "levanta el brazo para protegerse"). No, simplemente un tipo que cuando se maltrataba al Real Madrid lo denunciaba y señalaba al ofensor, alguien que cuando sentía que nos robaban denunciaba al ladrón y al sistema que permitía los atracos. En su primer año Mourinho señaló lo que él veía como lacras en el Real Madrid que le impedían estar a la altura que le corresponde por la expectación que despierta en el mundo. No dudó en enfrentarse con la U...

La mercancía tóxica de Roncero

Tomás Roncero es un charlatán ambulante que vende a los incautos frascos de un supuesto ungüento mágico que él -con toda su jeta- asegura que es madridismo y va de pueblo en pueblo, de peña en peña, poniéndose morado y recibiendo regalos de una gente que le recibe con los brazos abiertos como si fuera una auténtica estrella del Real Madrid, en lugar de un fiel dirigente del Grupo Prisa cuya estrategia de acoso y derribo contra el club presidido por Florentino Pérez sigue al pie de la letra. ¡Ojo! No le tacho de "pipero", término peyorativo con que se designa a un sector de aficionados al Real Madrid que suele ser crítico con el equipo y poco dado a animar, porque éstos son tan madridistas como pueda ser yo y aunque no coincida con su forma de actuar, merecen todo mi respeto. No, lo que digo es que Roncero no defiende los intereses del Real Madrid sino de su grupo editorial y que siempre que estos intereses chocan se pone en contra de su "amado" club sin importarle...

No habrá paz

Si alguien cree que la guerra declarada por la prensa al Real Madrid va a terminar si se marcha Mourinho es tan iluso como aquellos que piensan que Roncero es el guardián de las esencias inmortales del madridismo. El antimourinhismo es algo completamente circunstancial, un fenómeno derivado de su condición de entrenador del Real Madrid que desaparecerá una vez que deje de serlo. Los que hoy le atacan con saña, en cuanto empiece a ganar títulos en su nuevo destino, reprocharán a Florentino no haber sabido conservar al mejor entrenador del mundo. Al tiempo. Cubero in love No tiene nada que ver con Mou, basta repasar la hemeroteca y ver como se trataba al portugués cuando sonaba para el Barcelona tras la marcha de Frank Rijkaard. Aquí he citado alguna vez el célebre artículo de Cristina Cubero donde le pintaba como "guapo", "moreno", "seguro de si mismo". ¿Mojabragas la Cubero con Mou? No, porque seguro que en aquella rueda de prensa iba como Sharon Sto...

Pelotones suicidas

Este mes de abril se cumplen 201 años del Sitio de Badajoz, un corto pero terrible episodio de las guerras napoleónicas en que el ejército anglo-portugués al mando de Artur Wellesley (que pasaría a la historia como Duque de Wellington) sacrificó miles de hombres para conquistar la estratégica ciudad amurallada fronteriza con Portugal. Dado el valor de la plaza, el mando francés envió un ejército desde Madrid para levantar el sitio, por lo que el General Wellesley no podía plantearse un asedio clásico sino que tenía que decidir entre lanzar un ataque desesperado para tomar la ciudad o retirarse ante la imposibilidad de hacer frente al ejército francés que avanzaba desde Madrid. Sitio de Badajoz, abril de 1812  Escogió la primera opción, ordenó concentrar el fuego artillero en una parte de la muralla y, una vez abierta una brecha, ordenó un ataque masivo para ganar el interior de la ciudad. En un ataque de esas características, el número de bajas era altísimo porque los primeros...