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¿A qué juega el Madrid?

Los periodistas deportivos dicen que no se sabe a qué juega el Madrid, no que no lo sepan ellos, sino que nadie lo sabe porque no tiene un sistema definido, no juega a nada. L a inmensa mayoría no tiene ni idea de tácticas futbolísticas, que manda narices que no se tomen la molestia de aprender la materia de la que hablan y escriben para ganarse la vida, y no salen del 4-4-2 o 4-3-3 para intentar explicar un sistema de juego. Pero eso no es lo peor, en su soberbia, descalifican lo que no entienden y proclaman solemnemente que "El Real Madrid no tiene sistema". Ayer, sin ir más lejos, Zidane dio una lección táctica de cómo se afronta un partido de ida de una eliminatoria jugando en casa. En la primera parte mandó atacar con todos los efectivos, buscando robar el balón lo más cerca posible de la portería contraria y dar los mínimos pases para llegar al área y crear ocasiones. El plan le salió perfecto: 3-0 en el descanso. La segunda parte fue aún mejor desde el punto d...

Sólo son negocios

La presión de la prensa antimadridista para que el Real Madrid juegue con cuantos más españoles mejor no es por fervor patriótico o porque piensen que Kiko Casilla sea mejor que Keylor, Nacho que Pepe, Isco que Kroos, Lucas que Bale o Morata que Cristiano o Benzema. No, es algo mucho más simple, es negocio. Como decían en la célebre película sobre otro tipo de mafia, "no es nada personal, sólo son negocios". Pongamos las cosas claras: Si Santiago Segurola defiende la titularidad de los jugadores españoles del Real Madrid no es en absoluto porque desee lo mejor para los blancos. Si Roncero y Lama piden que se mande al banquillo a Benzema y Bale, no es porque crean que así va a ganar más títulos el club de Florentino Pérez. Si Carreño, Castaño y demás chicos de Julio Pulido quieren hacer el once inicial del Real Madrid con todos españoles no es porque hayan aparcado ahora su antimadridismo. Si Susana Guasch reprocha a Zidane que no ponga a Isco no es porque haya perdona...

Homenaje a Pepe

Cuando Pepe le atizó a Casquero pensé que el Real Madrid debería despedirle. Vale que era un gesto de rabia porque el penalty que le acababan de pitar podía suponer que al equipo se le fuera la Liga o que no hubo daños al contrario, de hecho el agredido se encargó de tirar la pena máxima, pero la visión de un jugador con la camiseta blanca pateando a un rival tendido en el suelo me parecía insoportable. Sin embargo, la caza de brujas que se desató, el linchamiento con tintes nazis que se desencadenó me hizo girar 180 grados y me convirtió en un arduo defensor de Pepe. En aquella época yo era un forero muy activo en Marca (fue antes de la culerización que llevó a cabo Emilio Contreras, convirtiendo marca.com en una web culerda en la que entrabas y ¡todas! las noticias eran del Barsa) y me puse como avatar "Homenaje a Pepe" como una forma de desagraviar la figura de nuestro central por la cantidad de barbaridades que se decían de él. Pepe señalándose el escudo A Pepe se le...

¿A cuánto va el kilo de periodista?

No creo que nadie se alarme si digo que el periodismo deportivo español está podrido. Sin embargo, después de años siguiendo de cerca las andanzas de los Segurola, Caridad, Roncero, Lama, etc, etc, etc. me sigo sorprendiendo ante la ruindad de estos personajes. Cada día tengo más claro que nada es casual, que los halagos a unos y las críticas a otros no vienen motivados por su criterio deportivo, ni siquiera por simpatías o enemistades. No, cada día tengo más claro que estos sujetos actúan por lo que otro de ellos particularmente miserable, Fernando Burgos, llama "intereses bastardos". Vamos, para no andarme con rodeos: Que cobran de ciertos jugadores, técnicos, clubes y entidades por hablar bien de ellos y atacan a los rivales de los que vienen a ser sus "clientes". Que John Carlin desencadene este fin de semana un ataque de lo más rastrero contra Cristiano Ronaldo por criticar el juego defensivo de Islandia, cuando eso lo lleva haciendo insistentemente durante t...

¡Quieto FloPer!

Que sí, que Keylor y Casemiro no son bonitos como un Beckham, que el aspecto del tico cuadra más con el escudo del Albacete como su compatriota Conejo y la jeta de Casemiro no es de llenar carpetas de quinceañeras mojabragas con su foto. Pero FloPer: ¡Ni se te ocurra cambiarlos por dos guapitos de cara de esos que Adidas está deseando que fiches para vender camisetas! Estos dos jugadores son quienes han dado al Real Madrid la seguridad atrás suficiente como para que sus estrellas puedan irse al ataque con confianza, no como cuando se tenían que meter bajo el larguero para intentar salvar el primer tiro del rival que fuera a puerta, que antes de Keylor solía ser gol. Keylor y Casemiro, dos jugadores claves en la Undécima Y lo digo porque FloPer se viene arriba cuando ganamos algo gordo y es capaz de liarla echando o dejando irse a jugadores fundamentales para el entrenador, como hizo tras la Décima con Di María, Diego López y Xabi Alonso. Y FloPer le hace ojitos a De Gea, un fichaj...

El equipo de todos

En cuanto se habla de listas que tengan relación con popularidad de equipos de fútbol, el Real Madrid aparece siempre en cabeza. Es una de las marcas deportivas más conocidas y valoradas en el mundo y, lo más importante, lo lleva siendo desde hace más de medio siglo, tanto en épocas en que se encadenan títulos como en las de sequía. Esta universalidad del Real Madrid es reconocida en todo el mundo menos, curiosamente, en España, donde el régimen federativo lleva décadas enfrentado al club (salvo un breve paréntesis con Ramón Calderón en la presidencia), mientras que la prensa agota sus halagos entre la supuesta excelencia futbolística del Barcelona y la enternecedora resistencia ante el poderoso vecino del Atleti, dejando para el Real Madrid nada más que cizaña, desprecio e infravaloración de cualquier mérito que pudiera merecer. Gol de Ramos en Lisboa en el 92.48 Contra este Atleti volvemos a jugar una Final de la Champions League dos años después de la de Lisboa y la prensa vue...

El Barcelona y los complejos

Cada día es más difícil distinguir donde termina el Fútbol Club Barcelona y donde empieza el partido político. Desde que se autoproclamaron "más que un club" ha sido así, el Barcelona se ha asignado un plus que no es otra cosa que la representación del nacionalismo catalán. Ya lo dijo Jordi Pujol: "Como no nos dejan tener selecciones, el Barsa representa los valores del catalanismo..." y bla, bla, bla, todo para justificar la pasta que les entregaba la Generalidad presidida por él, igual que se la entrega la actual. Desde entonces, tal como hace un político catalán cuando le pillan con las manos en algún saco de billetes de quinientos camino de Andorra, cada vez que alguien reprocha algo al Barcelona sus dirigentes y el "entorno" se envuelven en la bandera regional y proclaman que se está agraviando a Cataluña, con lo que el incauto que osó reclamar lo más mínimo al club queda estigmatizado como "facha" e integrante de la "caverna". ...